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LIBRO
ESQUIZOFRENIA

james stacey aug 09

TESTIMONIO ESQUIZOFRENIA DERROTADA

James Stacey da su testimonio como fue sanado de la esquizofrenia.
Traducido del
inglés
-español

   

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SEMANAL 
Encourager 
28 MAY 2017

APRENDER A rezar en la  
POTENCIA DEL ESPÍRITU
 

easter

SELECCIONADO lectura de la Biblia ESTA SEMANA ES JUAN Evangelio, capítulo 16

La obra del Espíritu Santo : (Jesús dijo) “Todo esto les he dicho para que no se vaya por mal camino. Ellos le expulsarán de la sinagoga; de hecho, se acerca la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Que van a hacer este tipo de cosas porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Yo he dicho esto, para que cuando llegue el momento que recordará que te lo advertí. No te dije estas cosas al principio, porque yo estaba con vosotros.

“Ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: '¿Dónde vas?' 

"Debido a que he dicho estas cosas, te llenas de dolor pero te digo la verdad:.. Es por Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendrá a vosotros, pero si me voy, lo mando a usted Cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, de justicia y juicio; en cuanto al pecado, porque no creen en mí; en cuanto a la justicia, porque voy a. Padre, donde se puede ver a mí ya no, porque el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

“No tengo mucho más que decir a usted, más de lo que ahora no podrían soportar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad. Porque no hablará por su propia cuenta; sino que hablará todo lo que oiga, y él le dirá lo que está por venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío y se lo dará a conocer a usted. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso dije que el Espíritu tomará de lo mío, y darla a conocer a usted.

“En poco tiempo me verán más, y luego, después de un rato me verán.”

Los Discípulos tristeza se convertirá en alegría : Algunos de sus discípulos decían unos a otros: “¿Qué es esto que nos dice:" En un poco y no me verá más, y después de un poco y no me veréis; y 'Porque yo voy al Padre'?”me solicitaron: '¿Qué quiere decir con 'un poco'? No entendemos lo que está diciendo “.

Jesús conoció que querían preguntarle sobre esto, por lo que les dijo: “¿Usted está pidiendo el uno al otro lo que me refería cuando dije, 'En un poco y no me verá más, y luego después de un rato se quiere Mírame'? Te digo la verdad, va a llorar y llorar, mientras el mundo se alegrará. 

Se pondrán tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. Una mujer que da a luz a un niño tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero cuando nace su bebé se olvida de su angustia por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. Así que con usted: Ahora es su momento de dolor, pero voy a verte de nuevo y se regocijarán, y nadie les va a quitar la alegría. En ese día ya no me va a preguntar nada. Te digo la verdad, mi Padre que todo lo que pidan en mi nombre da. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

“A pesar de que he estado hablando en sentido figurado, la hora viene cuando ya no os utilizar este tipo de lenguaje, sino que les hablaré claramente acerca de mi padre. En ese día pediréis en mi nombre. No digo que yo rogaré al Padre en su nombre. No, el Padre mismo os ama porque me han amado y han creído que yo salí de Dios. Salí del Padre y vine al mundo; otra vez dejo el mundo y vuelvo al Padre “.

Entonces los discípulos de Jesús dijeron: “Ahora se está hablando claramente y sin figuras de lenguaje. Ahora podemos ver que sabes todas las cosas y que no tienen ni siquiera necesitas que nadie te haga preguntas. Por esto creemos que has salido de Dios “.

“Usted cree que al fin!”, Respondió Jesús. “Pero la hora viene, y ha llegado, en que seréis esparcidos cada uno a su propia casa. ¿Me dejarán solo. Mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

“Os he dicho estas cosas, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción. Pero no se desanime! He vencido al mundo."

r a torreyOrando en el Espíritu  

por RA Torrey

1. Una y otra vez en lo que ya se ha dicho, hemos visto nuestra dependencia del Espíritu Santo en la oración. Esto se ve muy claramente en Efesios 6:18, “Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu ”, y en Judas 20, “Orar en el Espíritu Santo ”. De hecho todo el secreto de la oración se encuentra en estas tres palabras, “en el Espíritu.” es la oración que Dios el Espíritu Santo inspira que Dios el Padre respuestas.

Los discípulos no saben cómo orar como es debido, por lo que se acercaron a Jesús y le dijeron: “Señor, enséñanos a orar.” No saben cómo pedir como conviene, pero tenemos otro maestro y guía a la mano para ayudar nosotros (Juan 14:16, 17), “de la misma manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad” Romanos 8:26. Él nos enseña cómo orar. La verdadera oración es la oración en el Espíritu; es decir, la oración que el Espíritu inspira y dirige. Cuando entramos en la presencia de Dios debemos reconocer “nuestra debilidad,” nuestra ignorancia de lo que hemos de pedir o cómo debemos orar por él, y en la conciencia de nuestra total incapacidad para orar bien hay que mirar hacia arriba para que el Espíritu Santo, fundición a nosotros mismos completamente en Él para dirigir nuestras oraciones, para llevar a cabo nuestros deseos y para guiar nuestra expresión de ellos.

Nada puede ser más tonto en la oración que precipitarse sin reparos a la presencia de Dios, y pedirle al primero que viene a nuestra mente, o que algún amigo sin pensar nos ha pedido orar. Cuando llegamos por primera vez en la presencia de Dios debemos estar en silencio delante de él. Debemos mirar hacia arriba a él para enviar su Espíritu Santo que nos enseñe a orar. Hay que esperar a que el Espíritu Santo, y rendirnos al Espíritu, a continuación, vamos a orar bien.

A menudo, cuando nos acercamos a Dios en la oración, no sentimos el deseo de orar. ¿Y qué se puede hacer en un caso así? Dejar de orar hasta que se siente como que? De ningún modo. Cuando nos sentimos menos como rezar es el momento en que más necesitamos orar. Debemos esperar en silencio ante Dios y decirle lo frío y sin oración nuestros corazones están, y mirar hacia arriba a Él y confiar en Él y esperar a enviar al Espíritu Santo para calentar nuestros corazones y sacarlos en la oración. No pasará mucho tiempo antes de que el flujo de la presencia del Espíritu llenará nuestro corazón, y vamos a empezar a orar con libertad, franqueza, sinceridad y poder. Muchas de las temporadas más benditas de la oración que he conocido han comenzado con una sensación de falta de vida total y la falta de oración, pero en mi impotencia y la frialdad que han echado a mí mismo a Dios, y se veía a él para enviar su Espíritu Santo que me enseñe a orar y lo ha hecho.

Cuando oramos en el Espíritu, vamos a orar por las cosas bien y de la manera correcta. Habrá alegría y el poder en la oración. 

2. Si hemos de orar con el poder debemos orar con fe . En Marcos 11:24 Jesús dice: “Por tanto, os digo que todo lo que pidan en la oración, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” No importa qué tan positivo puede ser cualquier promesa de la Palabra de Dios, no lo haremos disfrutar de ella en la experiencia real a menos que esperamos con confianza su cumplimiento en respuesta a nuestra oración. “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,” dice James, “pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche; y se le dará a él.”Ahora que la promesa es tan positiva como una promesa puede ser, pero el siguiente versículo añade:“Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda de la mar, agitadas y tirado por el viento. Que el hombre no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; (Santiago 1: 5-7 NVI) Hay entonces debe estar seguro de inquebrantable esperanza. Pero hay una fe que va más allá de las expectativas, que cree que la oración es escuchada y concedida la promesa. Esto se ve en la versión revisada de Marcos 11:24: “Por tanto os digo, Todo lo que tiene Orad y pedir, creen ustedes han recibido, y os vendrá.”

Pero ¿cómo se puede conseguir esta fe?

Digamos con todo el énfasis, no puede ser bombeada hacia arriba. Más de uno lee esta promesa de la oración de la fe, y luego le pregunta por las cosas que él desea y trata de hacerse creen que Dios ha escuchado la oración. Esto termina sólo en la decepción, ya que no es verdadera fe y la cosa no se concede. Es en este punto que muchas personas hacen un colapso de la fe por completo al tratar de trabajar hasta la fe por un esfuerzo de su voluntad, y como lo hicieron ellos mismos creen que esperaban conseguir no se da, el fundamento de la fe es a menudo minado.

Pero, ¿cómo viene la verdadera fe?

Romanos 10:17 responde a la pregunta: “Así que la fe viene por el oír y el oír, por la palabra de Dios.    Si queremos tener una fe verdadera, debemos estudiar la Palabra de Dios y descubra lo que se promete, entonces simplemente creer en las promesas de Dios. La fe debe tener una orden. Tratando de creer algo que usted quiere creer no es fe. Creer lo que Dios dice en su Palabra es la fe. Si he de tener fe cuando oro, tengo que encontrar alguna promesa en la Palabra de Dios en el que descansar mi fe. La fe, además, viene por el Espíritu. El Espíritu conoce la voluntad de Dios, y si yo oro en el Espíritu, y mira al Espíritu que me enseñe la voluntad de Dios, Él me llevará a cabo en la oración a lo largo de la línea de esa voluntad, y me da fe de que la oración es ser contestadas; pero en ningún caso la verdadera fe viene por la simple determinación de que se va a conseguir lo que desea conseguir. Si no hay ninguna promesa en la Palabra de Dios, y ningún líder claro del Espíritu, no puede haber fe real, y no debería haber ningún reproche de sí mismo por la falta de fe en tal caso. Pero si lo que se desea es prometido en la Palabra de Dios, bien podemos reprender a nosotros mismos por falta de fe si dudamos; de que estamos haciendo a Dios mentiroso al dudar de su palabra.

RA Torrey (1856-1928) fue un maestro de la Biblia dotado, pastor, evangelista y escritor. Trabajó junto a DL Moody en sus campañas de evangelización de la década de 1880 antes de convertirse en Superintendente de lo que se convirtió en el Moody Bible Institute, Chicago, y más tarde el pastor de la Iglesia Moody. Predicó en todo el mundo de habla Inglés, y escribió numerosos libros, muchos de los cuales han continuado en forma impresa desde entonces.


CAPÍTULO 9 - LIBRADO Y SANADO EN MINUTOS

Aunque no lo sabía, la batalla final en contra de los poderes de la oscuridad había empezado. Su deseo de destruirme después de 26 años estaba próximo a ser derrotado. Empecé a sentir un dolor constante en mi rodilla derecha tan severo a veces que casi no podía caminar. Discerní que los demonios estaban allí.

Parece extraño que la causa de mi esclavitud mental se encontraba tan lejos en mis extremidades, pero esto fue evidencia de cuán largo había sido el tiempo que ocupaban mi vida y cuán profundamente estaban acomodados. La historia de la mujer encorvada en el evangelio según San Lucas capítulo 13 confirma que el dolor físico puede ser causado por espíritus de las tinieblas.

El dolor estuvo presente una noche cuando visité la tumba de mi padre en el cementerio de Anston del Sur; inmediatamente que entré al lugar, sentí tanto dolor con tanta intensidad que parecía que la sirena de una ambulancia había sido prendida.

Tina se mantenía en la lucha por mi libertad y buscó la ayuda de su equipo de intercesores. También se contactó con Bruce Hunt, quien estaba involucrado en consejería cristiana, y quien vivía en Worksop.

Él fue de mucha ayuda en discernir mi problema y le dijo a ella que mi mente era parecida a un calabazo con muchas divisiones cada una con su propio postigo.

La visión doble significa lo real y lo ficticio donde no hay manera de elaborar y entender la vida cotidiana. Algunas de estas divisiones se cierran desde abajo y esto es lo que esta causando la
confusión, decía Bruce.

Un paso gigante hacia la destrucción de los poderes de las tinieblas se tomó un fin de semana de oración y ayuno en marzo de 1990. Juntas, Tina y Joan Clark hicieron un gran avance durante esos dos días; no solamente el Señor dio respuesta para otras personas sino que también dio luz sobre ataduras en la vida personal de ellas, las cuales fueron rotas.

Tina me contó que en el tiempo de oración por mí, tomaron la promesa de Isaías 45:2. Pidieron al Señor que quebrantara las puertas de bronce y que hiciera pedazos los cerrojos de hierro que estaban alrededor de mi mente. La esperanza les llegó a las dos juntas y Tina observó:

Cuando todo esto está quitado, el Señor te puede mostrar paso a paso (y esto llevará tiempo) las áreas en las cuales tú necesitas liberación. Presenta esto delante del Señor. Siempre Joan y yo estaremos orando. Quiero que tú sepas que yo te estimo y te amo y continuaré firme en oración por ti. La verdad es que estoy comprometida en oración por ti y seguiré en contacto contigo. No importa lo que tú piensas o creas, debes saber que estoy orando. Tú eres hermoso y un día creo que tú florecerás. Mantengamos en contacto. ¿En que otra manera puedo orar por ti? No sé cual será el plan de Dios para nosotros pero el Señor sí sabe. Alabémoslo a Él.

Los resultados de este tiempo de oración se pueden ver en que yo sentí el deseo de escribir al señor Peter Horrobin, director del ministerio “Ellel” en Lancaster en el norte de Inglaterra. (Ministerio que ejerce sanidad interior a nivel mundial). El 9 de abril de 1990, le pedí “que considerara en oración un caso urgente para sanidad, consejería y liberación”. Tina también le había escrito comentándole mis problemas.

El escrito fue de cuatro páginas tamaño carta y demoré un día en completarlo. Le di las gracias al director por el privilegio de estar en la conferencia en Brighton y de haber recibido la enseñanza y la ministración. Le detallé como había sido mi relación con Dios desde la edad de 14 años y enfaticé que yo sabia que no estaba libre. Lo que deseaba era la verdadera libertad en mi vida.

Después al repasar mi carta me di cuenta que tenía un error: cuando Dios me habló en mi habitación en 1988 y dijo “basta ya”, no fue un tiempo de sanidad y liberación sino más bien el tiempo que Dios quería que descontinuara el medicamento psiquiátrico y dejara de trabajar como periodista en mi tiempo libre y hacer de la oración mi prioridad. Fue una promesa de mi libertad futura.

En la carta expresé la importancia del gran avance que ocurrió después de los cuatro días de batalla en oración contra las fuerzas de Satanás.

Escribí:

Siento, (por falta de una mejor palabra) que mi libertad esta restringida. Aunque el Señor me ha devuelto mi vida normal en muchos aspectos, siento una falta de energía porque hay una venda alrededor de mi mente. Esto me impide ser productivo o de vivir y disfrutar de Dios porque es una enfermedad constante. Tengo metas que cumplir en el Señor y quiero quitarme de encima esta molestia persistente. Siento que con la consejería y la oración y con una palabra del Señor seré libre y todos verán mi testimonio.

Pueda que me falten algunas cosas pero este es el motivo de escribir. Mi necesidad de libertad es tan importante que estoy dispuesto viajar lo más pronto posible. Regresar a la salud mental completa depende mi matrimonio con Tina, aunque nuestra relación ha sido siempre dirigida por la voluntad de Dios. Espero su respuesta con mucha anticipación.

Muy pronto el señor Horrobin respondió, para decir que me podía ministrar a final de mayo de ese año. Mi ánimo subió cuando recibí la carta, aunque cuando ya llegó el momento de hacer el viaje Dios había obrado y me había respondido a las muchas oraciones y súplicas trayendo mucha sanidad y liberación.

Una semana antes de mi liberación y sanación completa, recibí una carta de Tina que me animó mucho, mientras estaba en lo que yo titulaba “la recta final de una lucha muy larga”. Ella escribió:

Aunque te sientes cansado y aun bombardeado en tu mente, realmente es una buena señal. El diablo sabe que tú estás a punto de lograr algo muy grande. Sin embargo, Dios no quiere que tú te quedes sin energías antes de ir a Ellel. Entonces tenemos que derrotar las tácticas de Satanás que quiere que tú quedes exhausto para que no puedas recibir la ministración de liberación. Bueno James, tú estás al lado de la victoria. Satanás esta derrotado y no tiene derecho de molestarte tanto. Durante los últimos días me he sentido bastante oprimida y cansada pero hoy me siento mejor. Estoy en guerra y tomando autoridad sobre los poderes de las tinieblas que están tratando de destruirte.

Llámame a cualquier hora cuando quieras hablar y me cuentas que es lo que estás enfrentando, ¿O.K? Sé que tienes que poner cuidado al recibo del teléfono.

No vayas a ayunar por ahora; por favor no lo hagas por más que te sientes tentado. Claro hay momentos para ayunar y orar pero el tiempo no es ahora. Si sientes la necesidad de pasar tiempo excesivo en oración entonces solo ALABE, ALABE, ALABE, ALABE (esforzando tu voluntad en ALABAR) y encontrarás que los obstáculos o lo que venga, pasarán. El diablo odia LA ALABANZA.

Por favor, disfruta tus tiempos de descanso, sal a caminar, come algo rico y juega dominó. Aunque no sientas deseos, disfruta algo que te guste hacer que tiene que ver con la vida común y corriente. No permitas que el diablo te distraiga, resiste a través de la ALABANZA. Creo que los cerrojos se quebrantarán por medio de la ALABANZA PERSISTENTE; no permitas que tus sentimientos lo dirijan. Tienes que ejercer tu voluntad.

Aquí termina mi sermón; si puedes, escribe cada día un poquito de lo que estás experimentando. Esto les ayudará a los consejeros del ministerio Ellel para que te ministren a ti.

El gran día cuando fui puesto en libertad, era un día asoleado, un día festivo de mayo de 1990. Para mí, fue un día de libertad gozosa por medio de liberación y sanidad. Siendo un día tan hermoso, Tina y yo salimos para las colinas de Clent, nuestro lugar preferido para caminar y conversar.

A medida que fuimos caminando, Tina me dijo que mi problema era de esquizofrenia. Lo dijo en una manera tan natural, pero tan pronto que lo dijo, el Espíritu Santo me dijo -Es correcto. Eso es lo que es. Por primera vez yo estaba de acuerdo con ella.

Era como si la luz y la verdad del Espíritu Santo hubieran iluminado mi mente por primera vez y yo me podía ver como realmente era. Yo no tuve desacuerdos ni oposiciones, simplemente acepté lo que ella me dijo. La revelación, por fin había penetrado a mi mente.

Llegando a la casa de ella me sentí dirigido a pedir si podíamos pasar un tiempo en oración juntos. Fue un tiempo de intercesión agresiva durante el cual el Señor me llevó hacia el cielo con ruegos poderosos. Yo le dije a Dios que tenía mucha ira con el enemigo de mi vida por haber intervenido durante todos estos años. Fueron peticiones junto con un clamor desesperado de ayuda. Era tan urgente y tan real para mí, que le dije a Tina que se callara un momento, porque sentí que realmente estaba hablando con Dios y para mí era muy importante descargar mi corazón y compartir mi necesidad.

Salí de esa oración con más fuerzas que cuando entré, pero también recibí una seguridad del Espíritu Santo que ese mismo día el poder malvado iba a ser echado fuera y yo seria libre.

Veía que Tina estaba cansada como muchas veces le había visto durante ese largo tiempo que me había ayudado con tanto cariño. No pensé en pasar más tiempo en oración y decidí salir para mi casa en Chesterfield.

Nos despedimos cariñosamente en la estación de New Street Station en Birmingham. Yo estaba muy deseoso de leer un libro que se llama “Cerdos en la Sala” escrito por Frank e Ida Mae Hammond. Leí como los espíritus de las tinieblas pueden entrar a nuestras vidas por medio de un descuido o por meterse en las ciencias ocultas. Entran como cerdos en nuestras casas, y en la mejor sala se acomodan allá con toda su suciedad. Pasé el tiempo mientras esperaba el tren, pidiendo al Señor un puesto tranquilo para poder leer durante el viaje.

Encontré un lugar en la parte de adelante del vagón. Mi confianza aumentaba al leer el capitulo sobre esquizofrenia y luego leí dos capítulos más. Realmente creía que Dios no solamente era capaz de deshacerme de esta presencia demoniaca, sino que me iba a mostrar como hacerlo a solas.

Al llegar a casa, la experiencia de la anticipación de mi libertad tomó mi vida. El hecho que yo nunca había echado fuera un demonio, ni de mi vida, ni de la vida de otro, no era ya  importante. Yo le entregué todo el asunto al Señor y le dije -Señor tú me vas a tener que ayudar porque esto de sacar demonios es nuevo para mí.

El camino a seguir me llegó instantáneamente cuando Dios me contestó: -¡Dinamítalos! Eso fue el mensaje de inspiración que llegó a mi mente El Señor había dado la dirección como proceder, entonces volteé el sofá hacia la ventana para darme privacidad. Como Satanás y sus demonios detestan escuchar cuando Dios es alabado y adorado, nos parecía al Espíritu Santo y a mí que la mejor manera de seguir era declarar en alabanza Quien estaba en el trono de mi vida y Quien tenía el derecho de ser el Dueño de ella.

Dirigiéndome a la presencia maligna en mi vida, dije: -¡Le voy a dinamitar!

Entonces con un casete de coros de alabanza que habíamos copilado en mi iglesia Zión Asambleas de Dios, me senté en el sofá y descansé mi pierna derecha descalza sobre una silla. Desde la grabadora toqué alabanza triunfante lo más duro posible dirigiéndola hacia el área en mi rodilla derecha donde podía sentir el calambre. En el tren, el poder que siempre producía el calambre se había mermado durante la lectura del libro.

Cuando el casete de duración de 20 minutos llegó al coro “Jesús, a Tu Nombre doblamos las rodillas” pensé que era de un significado importante. Me incliné y me dirigí al demonio en mi pierna derecha. Le dije: -¿Lo oyó espíritu de esquizofrenia? ¡Arrodíllese a Jesucristo!

Luego me recosté y seguí esperando en el Señor hasta que se terminó el casete. Luego apagué la grabadora y empecé con la ayuda del Señor a desafiar los derechos legales del demonio en mi vida. Clamé la Sangre de Cristo y tomé el señorío de Cristo sobre mi vida diciendo a los demonios que no tenían ningún derecho legal estar en mi vida porque Jesucristo de Nazaret había muerto por mí. Declaré que ellos habían sido “cerdos en la sala” de mi vida por demasiado tiempo y que ya se tenían que ir. Yo le ordené al demonio de esquizofrenia que saliera de mi vida y se fuera al lugar seco y éste SALIÓ.

¡Gloria a Jesús! Habían dos movimientos en medio de mi pierna derecha, seguidos por un tercero que fue diferente que los otros, bajando por mi pierna, y saliendo por mi pie descalzo dando una sensación de descanso. Sabía, sin lugar a dudas que las fuerzas de maldad habían salido de mi vida. Creo que los tres movimientos representaron la salida del “nido de espíritus”; los tres fueron esquizofrenia, religiosidad y suicidio.

Casi salté al techo de la felicidad cuando me di cuenta que Dios había ganado la batalla en mi vida. Luego pensé llamar a Tina para contarle la buena noticia, pero al intentar tomar el teléfono sentí que el Espíritu Santo me detuvo. Volví a sentarme en el sofá. Me puse las manos en tres lugares sobre mi cabeza y oré: “Señor yo creo que Tú me has ayudado a sacar fuera esos demonios de mi vida. Ahora Señor, sana lo que ha sido como un nudo en mi mente durante todos estos años”.

Mientras todavía hablaba con Dios, Él soltó un poder sanador tipo “láser” a través del centro de mi cabeza. Fue exactamente como la promesa en Isaías 65:24 “Y antes que clamen responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído”.

En ese día particular, Él respondió con la velocidad de la luz. No sentí el impacto del poder de la sanidad tanto por los lados de mi cabeza. Los rayos de poder cortaron a través de la mitad y yo sentí en menos de un segundo como el poder fluía desde encima de mi cabeza hasta la frente y atravesó hasta la base de la nuca. Fue Dios dando al blanco en el área donde yo necesitaba Su poder sanador.

Escuché unos años más adelante, una explicación de los eventos dramáticos que cambiaron mi vida esa tarde. En una predicación por casete llamada “La Sustancia de la Oración”, que trataba el tema de soltar el poder de la oración, Dutch Sheets de Colorado Springs menciona que para que algunas oraciones sean contestadas, se necesita que suficiente poder sea soltado para “poder hacer el trabajo”. Él dice que entre más difícil la situación más persistente tiene que ser la oración. Él dice que Dios a veces contesta inmediatamente pero atrás necesitan “mas oración de los santos de Dios” para llenar los incensarios de oro de los cuales Dios envía las respuestas.

En un momento determinado, dice Sheets, cuando el incensario ha sido llenado con suficiente oración, Dios ordena al ángel a arrojar el fuego del poder sanador de Dios a la tierra, así proporcionando la respuesta requerida (Apocalipsis 8:3-8). El momento decisivo para mí, llegó esa tarde cuando Dios intervino en la oración y el incensario llegó a su tope, dando la seguridad de libertad. Pero el fuego de sanidad llegó después de la liberación de los espíritus malignos.

Sabiendo que yo estaba no solamente libre sino también sano, corrí al teléfono para contar las buenas noticias a Tina. Aunque ella estaba cansada, pudo entrar a mi regocijo.

-¿Qué fue, pues? Me preguntó.

Yo le conté todos los detalles.

-¡Qué noticia tan maravillosa! Estoy tan emocionada por ti James. Dios por fin ha contestado nuestras oraciones. ¡Bendito sea Su Nombre!

Yo me sentí un poco triste que Tina no estuviera conmigo para ver el efecto inmediato de sanidad en mi rostro ahora resplandeciente y lleno de gozo. La venda que apretaba mi mente ya no estaba. En vez de mi rostro estar bajo la influencia de una mente paralizada por la profunda influencia de espíritus de las tinieblas, éste ya rebosaba del gozo por causa de mi libertad interior. Le dije a Tina:

-No aguanto el deseo de verte el sábado. Tú conocerás un hombre nuevo. ¡Estoy diferente!

La mañana siguiente fui a trabajar en Sheffield ya con otra actitud, como alguien que acababa de salir de una cárcel, dejando sus cadenas dentro de la celda. Mi gozo interior y fuerza me permitieron trabajar con más facilidad. Ya no había temor porque Dios lo había quebrantado en todas sus formas. Ya sabía que había poder en mi vida a través del conocimiento pleno que Jesús había muerto por mí. La autoridad que tenía en Él, me hizo sentir como si estuviera a tres metros de altura.

Me acompañó toda la semana el anhelo de viajar a Halesowen para ver a Tina. La llamaba todas las noches para contarle como me iba:

-Es tan maravilloso. Ya no me siento cansado al llegar del trabajo; Ya no tengo que subir las escalas a descansar o dormir como antes. La sanidad me ha traído una nueva fuerza a mi vida y estoy viviendo una nueva vida.

Los beneficios y efectos de la liberación fueron inmediatos e inmensos. No solamente fue puesta en libertad mi mente, sino también mis emociones. La “camisa de fuerza”demoniaca que había estado alrededor de mi cuerpo, cayó. No sentí ninguna restricción para hacer cosas como la jardinería; antes pensar en estas cosas me cansaba más que el hacerlas. Ya no necesitaba conseguir a alguien para organizar mi pequeño jardín. Mis amigos se habían burlado de mí porque me había tocado conseguir a alguien para hacer ese trabajo. Pero no había sido capaz de cavar por falta de fuerza física. Para mí fue más fácil conseguir a alguien que lo hiciera mientras yo escribía artículos para la revista “Nueva Vida” y después, de mis ganancias, yo le pagaba por su tiempo y esfuerzo.

Cual no sería mi sorpresa que empecé a interesarme en organizar mi casa y aumenté grandemente mi productividad y el entusiasmo. Mi placer por la vida natural de lo cual yo había sido privado durante tanto tiempo, volvió. La ilusión de no poder disfrutar placeres legítimos se fue. Me sentí capaz de sentarme en el sol sin sombrero y disfrutar el calor encima de mi cabeza durante mi tiempo de almuerzo. Ahora lo hacía sentado en el prado cerca del paradero de buses en Pond Street, Sheffield. Alababa al Señor y hablaba en lenguas.

La libertad que Jesús había traído a mi vida fue evidente a todo el mundo. Mis hijos la vieron y pudieron volver a tener padre. Mis compañeros vieron un rostro cambiado, sin tanto cansancio y pesadez alrededor de los ojos. Era una frescura y libertad que antes no se había visto. Mis amigos cristianos también vieron lo que Dios había hecho, aunque muchos no se interesaban en preguntar como había ocurrido, posiblemente por falta de entendimiento acerca de la influencia demoníaca en mi vida.

Yo estaba tan ansioso de verme con Tina el primer sábado, que fui a la estación del ferrocarril de Chesterfield y tomé el primer tren. Mientras esperaba la conexión para Birmingham, en la estación de Derby, entré en una cabina fotográfica a las 6:30 a.m. y mandé tomar unas cuatro fotos como una alegre evidencia para mí y para otros, de la diferencia que la sanidad había producido en mi rostro.

Al llegar a la casa de Tina, la envolví en mis brazos y me rebosaba de gozo por lo que Dios había hecho en mi vida.

-Ciertamente se ve tan diferente. Veo inmediatamente que algo ha pasado porque sus ojos parecen llenos de luz, no como antes,- dijo.

Ya nuestras reuniones fueron mucho más relajantes y disfrutábamos “bañarnos” en la nueva vida que Dios me había dado. Me preguntaba si debía ir a la cita de consejería y sanidad, ya que había sido liberado, pero decidí ir aunque no sabía que esperar.

Unas semanas antes de la cita me di cuenta que yo no me había desarrollado como persona en una forma natural durante 26 años de mi vida.

No solamente existían áreas en mi vida que el enemigo había tomado y que necesitaban ser retomadas, sino que tenía que volver a orientarme en cuanto al ritmo normal de la vida. Más adelante descubrí que esto iba a tomar mucho tiempo; llegué a entender que aunque habían salido los demonios, los patrones de pensamientos que ellos habían establecido en mi vida tenían que ser quebrantados totalmente. Entonces continué orando, esperando en Dios, meditando, y haciendo todo lo que había hecho antes de ser liberado, para fortalecer mi vida.

Todavía seguía levantándome a las 5:00 a.m. aún en la primera mañana en el Centro de Consejería. Baje las escalas para buscar un café y luego me pregunté: -¿Por qué estoy levantado tan temprano?

Me di cuenta que ya era hora de relajarme y disfrutar mi nueva libertad. Entonces volví a la cama para disfrutar más descanso y el extra placer de sentir a las ocho que el sol brillaba en mi cara por la ventana ya abierta. Era un tiempo de paz, y tranquilidad maravillosa.

Al llegar el tiempo de consejería de dos días, encontré mucha ayuda y fue muy interesante. Los dos consejeros lograron llevarme a una libertad más profunda. Aunque aceptaban mi testimonio de sanidad y liberación, se habían dado cuenta por mi carta cuan fuerte había sido el espíritu religioso. Yo colaboré con ellos todo lo que pude tanto en conversación como en oración, viendo que su deseo de ayudarme era evidente.

Durante los próximos ocho meses gradualmente me volví más y más fuerte. Ya que estuve libre, empecé a presionar a Tina a que nos comprometiéramos pero ella no tenía ningún afán.

-Yo sé que el Señor ha hecho algo maravilloso en ti, pero por favor dame más tiempo antes de que decidamos seguir adelante, dijo ella.

Cuando yo estaba ausente, ella oraba mucho y buscaba la voluntad del Señor en cuanto al matrimonio. Yo me afanaba para comprometernos y poner fecha al gran día, pero también me alegraba que ella tomara las cosas despacio, porque me daba más tiempo para seguir el proceso de restauración y recuperación.

Ella misma necesitaba espacio y quería evitar presión. Tenía un problema en el abdomen y el diafragma. Su involucramiento conmigo emocionalmente junto con su rol de ministro de liberación habían acabado con sus fuerzas. Estuve de acuerdo con su decisión que hasta que mejorara en su salud, las visitas a Chesterfield serían menos frecuentes.

Sin embargo, como se dice, todo le llega al que espera. Así fue para mí en los primeros meses de 1991, cuando parecía ser que mi visión de Tina vestida de novia iba a ser una realidad. Decidimos anunciar nuestro compromiso para abril. En el fondo de mi corazón yo siempre sabía que no demoraría ese momento.